miércoles, 23 de abril de 2025

Tranquilos, Son Sólo Conspiraciones

¿Por qué el conspiranoico suele ser derechista? A primera vista uno tendería a pensar que la suspicacia frente a poderes manipuladores debería ser propio de la mente de izquierda; sin embargo la inmensa mayoría de los conspiranoicos son profundamente conservadores.

Es que estos sujetos suelen portar una excesivamente arraigada necesidad de percibir orden, de conjurar en sus mentes el movimiento caótico del mundo. Cuando ellos están denunciando una conspiración, lo que se están afirmando a sí mismos es "todo está en orden, todo está controlado, nada se sale de cuadro". Creer que todo aquello que se eleva o sumerge de la media de la existencia es producto de la manipulación consciente y planificada de quienes dominan y sostienen a esa medianía, genera una tranquilidad ontológica en él.
¿Alguna vez han visto a alguno de estos sujetos proponer rebelarse contra estas manipulaciones de los grandes poderes? no, el control de los dueños del mundo es tan grande que levantarse contra ellos sería una necedad. Al utilizarnos como significantes de esos discursos que elevan a niveles de súper hombres a los poderosos -que habitan su mente como guardianes omnipotentes- el conspiranoico se está diciendo a sí mismo "tranquilo, todo está en orden, todo está controlado, nada se va a salir de madre, hasta aquello que parece peligrosamente caótico es parte del plan".
Lo que el conspiranoico no tiene en cuenta es que él mismo constituye la negación de su teoría. Nunca se pregunta cómo poderes tan extraordinarios, que manipulan a la humanidad, no han logrado que un poligrillo como el, en el bar de un barrio del suburbio del mundo, se enteré con tanto detalle de sus planes recontrasecretos del recontraespionaje. En otras palabras, la falsedad de una teoría conspirativa la constituye el propio infeliz que te la está contando.